DEPRESIÓN
La depresión no es solo “estar triste” ni falta de fuerza de voluntad”. Es un trastorno del estado de ánimo que afecta emociones, pensamientos, comportamiento y energía.
Suele aparecer tras situaciones de pérdida, estrés crónico, abuso, trauma o cambios vitales importantes. No refleja debilidad ni fallo personal: es la forma en que el cerebro y el cuerpo se adaptan al estrés y la sobrecarga emocional.
La depresión es una respuesta comprensible a circunstancias difíciles y merece atención y acompañamiento profesional.
- Tristeza profunda, vacío o desesperanza
- Pérdida de interés o placer en actividades antes disfrutadas
- Fatiga, dificultad para concentrarse o tomar decisiones
- Sentimientos de culpa o autocrítica excesiva
- Cambios en el apetito y el sueño
Estos síntomas reflejan cómo la mente y el cuerpo intentan protegerse frente a experiencias difíciles, y no son un signo de debilidad.
EMDR puede ser útil cuando la depresión está vinculada a experiencias pasadas dolorosas, pérdidas, traumas o momentos de abandono emocional que no se han procesado completamente.
A través de la estimulación bilateral, EMDR ayuda a:
- Disminuir la carga emocional asociada a recuerdos dolorosos
- Integrar experiencias que afectan la autoestima y la autopercepción
- Trabajar creencias negativas sobre uno mismo, el mundo y el futuro
- Facilitar un cambio en la narrativa personal y aumentar la sensación de recursos internos
El trabajo se realiza respetando tu ritmo y reforzando la seguridad emocional, asegurando que el proceso sea tolerable y seguro en todo momento.
